MIGUEL MANSO/J.F. MESTRE. PALMA. No hay nada más fácil que desplumar la Comunidad Autónoma desde dentro. Los resultados de las investigaciones sobre la presunta malversación de los fondos de la empresa pública Bitel dan fe de ello. Durante la etapa de Damià Vidal al frente de esta sociedad, Bitel pagó como nuevos unos trasnochados estudios sobre informática ya publicados en 1996, es decir, de cuando internet en España estaba en mantillas. Eso, en el mejor de los casos. En la mayoría de las ocasiones se abonaron miles de euros por documentos inexistentes.
El principal imputado, Damià Vidal, accedió a la gerencia de la empresa en compensación por los servicios prestados al ex president Jaume Matas (PP), acusado de espiar al entonces conseller insular de Urbanismo, el socialista Francesc Quetglas. Durante el juicio, Vidal actuó como perito de la defensa. Su intervención salvó a Matas de declarar ante el Tribunal Supremo y le catapultó a Bitel en 2003.
leer más