Estos días de finales de Agosto han sido un verdadero caos para el tráfico aéreo de los EEUU. Y como siempre, la culpa del follón se la cargan a priori a la informática.
Si ayer el diario EL MUNDO informaba que UN FALLO INFORMÁTICO PARALIZA CIENTOS DE VUELOS, hoy se rectifica y se indica que EL INCIDENTE SE DEBIÓ A UN PROBLEMA DE COMUNICACIÓN.
Lo más importante es que el asunto ya está resuelto y sin consecuencias graves, aunque mientras tanto los controladores aéreos tuvieron que hacer su trabajo "a mano".